La natación es positiva para tratar el asma y la fibromialgia

La natación es un deporte bastante popular que pueden practicar personas de todas las edades, desde los más jóvenes hasta los mayores. Sus beneficios son innumerables, ya que ayuda a disminuir la grasa corporal y la presión arterial, mejora la circulación pulmonar, reduce el estrés, favorece la agilidad y la coordinación motora, agiliza la recuperación de diferentes lesiones, etc

Los cuatro estilos de la natación (crol, espalda, braza y mariposa) hacen que sea posible trabajar todos los grupos musculares. Al ser un deporte excelente para la recuperación de diversas lesiones, es muy utilizado por los jugadores profesionales de fútbol. El agua suaviza los impactos de los brazos y de las piernas, por lo que el riesgo de sufrir alguna otra lesión con la natación es prácticamente inexistente.

La natación y el asma

El asma es una enfermedad crónica que consiste en la inflamación de las vías aéreas. Provoca tos, dolores de pecho y problemas para respirar. El asma todavía no tiene cuera, pero sí es posible controlarlo. Una de las terapias aconsejadas para ello es la natación.

Una investigación publicada en agosto de 2009 en la revista Respirology demostró que la natación reduce los síntomas de asma en niños con esta dolencia. Los científicos dividieron en dos grupos a niños de entre 7 y 12 años. Uno de ellos siguió un programa de natación durante 6 semanas y todos los niños de este grupo mostraron mejoras considerables en todas las variedades clínicas, incluso disminuyeron los síntomas y la frecuencia de las hospitalizaciones. Además, se registraron mejorías en las siguientes variantes: asma, respiración por la boca, ronquidos, deformidades del pecho y autoconfianza [*1].

Por lo tanto, se comprobó que la natación es una intervención no farmacológica muy eficiente en niños y adolescentes asmáticos

Ejercicios en agua y fibromialgia

La fibromialgia es un síndrome crónico del esqueleto muscular, no inflamatorio y de causa desconocida. Es el origen de una incapacidad física y emocional, en ocasiones grave, que afecta a cerca de un 2% de la población.

En febrero de 2008, un científico de la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Extremadura y un científico del Departamento de Deporte y Salud de la Universidad de Évora (Portugal), publicaron una investigación que demostraba que los pacientes que sufren fibromialgia pueden obtener grandes beneficios de la práctica de natación en una piscina con agua caliente.

El trabajo consistió en seguir un grupo de 33 mujeres que sufrían esta enfermedad. 17 de ellas participaron en ejercicios supervisados de 1 hora en agua tibia 3 veces a la semana durante 8 meses; las restantes 16 no realizaron ningún tipo de ejercicios en agua. Los investigadores notaron que este programa de actividades acuáticas a largo plazo resultó ser eficiente en la reducción de los síntomas de la enfermedad y en la mejora de la calidad de vida [*2].
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REFERENCIAS O NOTAS:
[*1] – Wang, J-S. & Hung, W-P., The effects of a swimming intervention for children with asthma, Respirology Vol. 14 – Issue 6, págs. 838-842, Agosto 2009 (LINK)
[*2] – Gusi, N. & Tomas-Carus, P., Cost-utility of an 8-month aquatic training for women with fibromyalgia: a randomized controlled trial, Arthritis Research & Therapy 10(1):R24, Febrero 2008 (LINK)
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